"La gente está en contra de las corridas de toros, pero luego se come su filete". Cateto, es incomparable matar por comer, que es algo necesario y que lo han hecho siempre todas las especies para sobrevivir, con matar por diversión.
Además, en las granjas no se venden entradas para ver a los animales sufrir. Estos espectáculos son fiestas crueles, salvajes.
Y si aun se conservan, no es por el valor histórico que tengan, sino porque existe una gran masa de "personas" que disfrutan viendo como se tortura a un toro, proporcionando así grandes beneficios a los torturadores, algo que me parece inexplicable. ¿Hacerse rico por torturar?.

Me gustaría que a algún aficionado de este "tan divertido entretenimiento" se le soltara en una plaza de toros, rodeado por miles de personas, se le clavara: 1º la llamada "puya", que destroza los músculos y impide levantar la cabeza, 2º las banderillas, en las heridas creadas por la puya, y 3º la espada... cuya punta busca el corazón, atravesando los pulmones y provocando que uno muera ahogado en su propia sangre.
Tentadora la idea, ¿verdad?... Después de pasar por esta situación... ¿seguirías opinando que es un BIEN DE INTERÉS CULTURAL?

"No hagas a los demás lo que no te gusta que te hagan a ti", le decimos a los jóvenes. Pues bien, este tipo de actos (la tortura de los toros) se da día a día y todos los contemplamos, con normalidad. Tomen ejemplo chicos, tomen ejemplo.
Tomen ejemplo de estos personajes que, no sólo usan la violencia como un negocio... además, lo hacen de forma pública... pero no nos engañemos, lo peor no es eso. Lo peor es que aun así, un grandísimo porcentaje de la sociedad este a favor de que todo esto ocurra, en vez de denunciarlo.
Cuando un toro muere es para aplaudir...
Cuando un torero es herido es una verdadera pena...