Mi esperanza corre... huye...
y mi sangre ya no fluye.
Me dio el tiempo la razón
y unas armas de latón.
Igualmente, me dio conciencia,
me libró de la inocencia,
me brindó de la impaciencia...
ya enardece mi ilusión.
y mi sangre ya no fluye.
Me dio el tiempo la razón
y unas armas de latón.
Igualmente, me dio conciencia,
me libró de la inocencia,
me brindó de la impaciencia...
ya enardece mi ilusión.