26 de enero de 2011

A./S.E.M.M.

Llorar,
es sernos sinceros;
alimentar
el fracaso y el error.
Es cantar:
llevar el alma al cielo.
Es buscar consuelo
en la amargura y el dolor...

Llorar,
es venderse al miedo,
por descifrar
que vivir es un horror.
Es rozar
la muerte con un dedo.
Es buscar consuelo
en la amargura y el dolor...