28 de abril de 2010

Lejos... no inalcanzable

Mi esperanza corre... huye...
y mi sangre ya no fluye.

Me dio el tiempo la razón
y unas armas de latón.

Igualmente, me dio conciencia,
me libró de la inocencia,
me brindó de la impaciencia...

ya enardece mi ilusión.

5 comentarios:

  1. Me parece realmente bonito este escrito,sencillo, tranmitidor de tranquilidad y al mismo de la falta de algo...
    Nosé como poder explicarme.

    Sigue así,me ha solprendido la verdad.

    Te seguiré :)
    Besos.

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  2. La polla picuda.

    Con eso digo todo.

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  3. Muy simple... muy hondo.

    ¡Me encanta!

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