Mi esperanza corre... huye...
y mi sangre ya no fluye.
Me dio el tiempo la razón
y unas armas de latón.
Igualmente, me dio conciencia,
me libró de la inocencia,
me brindó de la impaciencia...
ya enardece mi ilusión.
y mi sangre ya no fluye.
Me dio el tiempo la razón
y unas armas de latón.
Igualmente, me dio conciencia,
me libró de la inocencia,
me brindó de la impaciencia...
ya enardece mi ilusión.
Me parece realmente bonito este escrito,sencillo, tranmitidor de tranquilidad y al mismo de la falta de algo...
ResponderEliminarNosé como poder explicarme.
Sigue así,me ha solprendido la verdad.
Te seguiré :)
Besos.
Buenísimo!!
ResponderEliminarLa polla picuda.
ResponderEliminarCon eso digo todo.
Muy simple... muy hondo.
ResponderEliminar¡Me encanta!
¡Qué bueno todo lo que escribes!
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